Reflexión

El vacío de la paz

 guerra civil

Busca en Google imágenes “propaganda de guerra”.

Ahora haz lo mismo con “propaganda de paz”.

¿Ves la diferencia?

La propaganda de guerra es de verdad. Busca la eliminación del enemigo, su caricatura extrema, su cosificación.

En cambio, la propaganda de paz es de mentira. No es tan efectiva, ni tan abundante. No es conocida. No existe.

La semana pasada me llegó la notificación de que se había publicado el libro de actas del IV Congreso Nacional ULEPICC España, celebrado el pasado noviembre en la Jaume I de Castellón. Mi aportación fue una ponencia sobre un modelo de comunicación para la paz. Mi tesis doctoral está enfocada en el País Vasco, región cuyo conflicto está experimentando avances en los últimos tiempos. Sin pretender aburriros mucho con la terminología académica, ni dándomelas de divo de nada, hay un extracto de esta ponencia que me ha llamado la atención, por lo ingenuo que resulta:

Por comunicación para la paz entendemos aquella que opera desde la simple relación entre individuos hasta la producción de mensajes a través de las empresas mediáticas, con el objetivo de lograr espacios de creación, encuentro, reflexión y defensa de discursos reconciliadores.

Hablar de la naturaleza violenta del ser humano daría para muchísimos posts, posiblemente tan aburridos como los que escribí sobre el poder. Es verdad, el hombre es agresivo. Pero también es verdad que es un excelente cooperador. Animal social, que diría Aristóteles, un ser vivo que no puede vivir en la más absoluta soledad, que necesita interactuar con el otro, crear redes, fortalecer lazos, hacer comunicación, encontrar sentido.

El problema viene cuando se emplea la cultura (que a fin de cuentas es nuestra huella más profunda) para amplificar los rasgos agresivos en lugar de los cooperativos, cuando se crean sistemas sociales que explotan y dominan, que niegan el reconocimiento del otro, que no superan los conflictos de forma positiva sino a base de traumas. ¿Es posible que algún día ocurra lo que expresa la cita de arriba? Es posible. Pero la historia no está de nuestra parte: milenios de guerra, de violencia total, de angustia, de ruptura de lazos sociales. Siglos de prensa intoxicadora contra las minorías, de propaganda belicista, de fotomontajes burdos.

Todos tenemos mil ejemplos en la cabeza. La guerra existe en todas partes, en cada trinchera, en cada casa, en cada cerebro: es un lleno absoluto.

La paz, el entendimiento, la cooperación, brillan de vez en cuando. De forma inconexa, aquí y allá. En alguna mirada, en las declaraciones institucionales, en las mentiras más hermosas. Es un lienzo inmaculado, una hoja en blanco pidiendo a gritos “Escríbeme”. Un vacío absoluto.

Escribamos, pues. Siempre se puede revertir el curso de las cosas: cuando se trata del ser humano, no hay nada inevitable.

¿Cómo harías tú propaganda de la paz?

 © 2013 Álvaro Ramírez Calvo. Todos los derechos reservados.

Anuncios

3 pensamientos en “El vacío de la paz

      • Ideó otras acciones en protesta por la guerra de Vietnam, como las encamadas por la paz. Si te interesa el tema, el documental ‘Los EE UU contra John Lennon’ está muy bien.
        Y no; creo que no me imagino algo así hoy día, si no es con fines comerciales, claro…

Sapere aude!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s