Acción/Relatos

Globo

bansky

(Del lat. globus).

1. m. esfera (sólido de superficie curva cuyos puntos equidistan del centro).

2. m. Tierra.

3. m. globo aerostático.

4. m. Receptáculo de materia flexible lleno de gas, que sirve de juguete para los niños, como decoración en fiestas, etc.

5. m. Especie de fanal de cristal con que se cubre una luz para que no moleste a la vista o simplemente por adorno.

6. m. En tebeos, caricaturas y chistes gráficos, bocadillo.

7. m. En algunos deportes, trayectoria curva que sigue la pelota al ser lanzada muy alto.

8. m. coloq. Cuba. mentira (expresión contraria a lo que se sabe).

¡Asciende!

Las manitas descollaban entre el tumulto masivo.

¡Asciende, asciende!

Los dedos apuntaban al cielo.

¡Asciende, asciende, asciende!

Las gargantas entonaron al unísono las plegarias y los salmos. Quedaron cegados por la espectacular luminotecnia.

¡Asciende, asciende, asciende, asciende!

Las inmensas fuerzas siguieron desplazando las colosales masas terrestres. No había mano humana detrás. Nadie sabía quién había iniciado aquel proceso.

¡Asciende, asciende, asciende, asciende, asciende!

Era día de feria. Los niños se agolpaban ante el puesto de la entrada. Dentro de sus pequeños puños cerrados, mantenían cautivas relucientes monedas. En el cielo, cometas de seda hilvanaban sutiles trayectorias invisibles. Más arriba, cometas de piedra araban con fiereza el cosmos.

¡Asciende, asciende, asciende, asciende, asciende, asciende!

Los predicadores seducían a las masas. En algún lugar, retumbó una sirena. En otro, las estructuras metálicas desafiaban a la ley de la gravedad. Todos corrían azarosamente. Todo corría en círculos. Todo volvía a la posición inicial. Los años eran centurias enteras. Aquel preciso instante estaba sumergido en la eternidad de la infancia.

¡Asciende, asciende, asciende, asciende, asciende, asciende, asciende!

Imitaban a selváticas criaturas. Otros preferían jugar trazando agujeros en la tierra. Todos tenían miedo. Todavía creían en la Navidad, pero no en el frío. Cada vez más risa, cada vez menos llanto. El olor a churros y azúcar caramelizado impregnaba el ambiente y embadurnaba sus miradas. Eran ajenos a la debacle. Eran osados ante lo desconocido. La oscuridad todavía no les tuteaba. Los personajes de dibujos animados, sí. Después, todo iría demasiado deprisa. Después, todos se verían perseguidos por el ansia. Al día siguiente, alguna invisible porción suya se iría para siempre, pero aún dispondrían de su incipiente vida, casi intacta, dispuesta ante ellos como las innumerables páginas en blanco de un libro lleno de secretos.

¡Asciende, asciende, asciende, asciende, asciende, asciende, asciende, asciende!

Imagen: Niña con el globo, Banksy

© 2014 Álvaro Ramírez Calvo. Todos los derechos reservados.

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