Cosas que pasan/Reflexión

El miedo

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Foto: EFE

Bélgica sigue en alerta por amenaza terrorista.

¿Cómo actuar frente a un peligro difuso y resbaladizo?

En Bruselas, la capital comunitaria, el metro está cerrado, las fuerzas de seguridad han desplegado controles en varios puntos del centro de la ciudad, los comercios han echado la persiana y los estudiantes no pueden ir al colegio, el instituto o la universidad.

¿Cómo se puede agarrar la niebla?

Desde la semana pasada, varias operaciones conjuntas de la policía y el ejército belgas han tratado de detener a Salah Abdeslam, el presunto yihadista superviviente de los atentados de París del 13 de noviembre. Sin éxito, aunque varios sospechosos han sido detenidos. Se han producido disparos e inmolaciones.

¿Cuánto tiempo necesita el terror para conquistar una ciudad?

El riesgo de atentado es “inminente”, y lleva siéndolo así más de una semana.

¿Cuánto para conquistar un continente?

Según las autoridades, el pasado martes estaba previsto un atentado con cinco bombas en Hannover, en las inmediaciones del estadio donde se jugaba el amistoso Alemania-Países Bajos.

¿Cuánto para sacudir las mentes?

La monumental Grand Place, en Bruselas, amanecía ayer prácticamente desértica, sólo poblada por las fuerzas de seguridad y las unidades móviles de los medios de comunicación.

¿Hasta cuándo?

Una plaza fantasmal, el transporte público inaccesible, controles de la policía y cámaras filmando el vacío.

¿Es esto es el terror?

No pasa nada, pero podría ocurrir ocurrir en cualquier momento.

¿Han vencido ya?

Ahora mismo, ningún atentado está teniendo lugar, porque los espacios públicos se han desactivado.

¿Quiénes son los otros?

Ahora mismo, miles de atentados están ocurriendo en todas partes, porque las calles se han convertido en un lienzo en blanco, y las mentes y los corazones están atenazados.

¿Quiénes somos nosotros?

Bombas que no calcinan, metralla que no atraviesa, personas que no se mueven, no-ticias que hacen más densa la niebla, amenazas neutralizadas que, al mismo tiempo, se manifiestan en la imaginación de miles, en todas direcciones.

¿Terminará pronto?

En la lógica del miedo, el principio y el final, la causa y la consecuencia, son dos terribles hermanos siameses que se abrazan hasta la asfixia.

© 2015 Álvaro Ramírez Calvo. Todos los derechos reservados.

 

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